4 Formas de cuidar tus huesos

¿Sabías que a partir de los 30 años tus huesos comienzan a perder densidad y se vuelven más frágiles?

Es imprescindible potenciar la salud de los huesos a partir de los 20 años, edad en la que el pico de masa ósea es mayor. Si los niveles de masa ósea no se construyen correctamente se corre el riesgo de una fragilidad de huesos más acentuada con el paso de los años.

Afortunadamente, cuidando la alimentación y siguiendo unos hábitos de vida saludables, ese riesgo se reduce. Estos son los 4 consejos esenciales que debemos seguir para mantener los huesos sanos y fuertes.

1. Dieta rica en calcio
El calcio es la base de la densidad mineral de los huesos y de la salud de los dientes durante toda la vida. Si tu organismo no produce calcio, será necesario tomarlo directamente a través de la alimentación.

Aumenta su ingesta a través de alimentos lácteos, sardinas, tofu, almendras, avellanas y judías. Las verduras de hoja verdes oscura también son ricas en calcio, así que elige la col rizada (kale), el repollo y la berza.

Reduce el consumo de sal y sodio, ya que puede contribuir a una descalcificación de los huesos. ¡Limita también el consumo de café y refrescos con gas!

2. ¡En movimiento!
Los ejercicios con peso son magníficos para la salud ósea. Al levantar el peso, sometes a los huesos a cierto nivel de “estrés” que los fortalece. De esta forma, estarás estimulando el crecimiento óseo y retrasarás la pérdida de densidad ósea relacionada con la edad. Algunos sencillos ejercicios fáciles de incluirles peso pueden ser saltar la cuerda, saltar, subir escaleras, sentadillas, deportes de raqueta y senderismo.

3. Al aire libre
Te sentirás bien con sólo pasar tiempo al aire libre y tu organismo estará absorbiendo calcio de forma natural. ¿Por qué? La Vitamina E es indispensable para que el calcio se fije en los huesos. Puedes obtenerla a través de la alimentación y también a través de la luz del sol que te ilumina con sólo salir a la calle.

Se recomienda pasar 15-30 minutos al sol cada día, y algo más durante el invierno.

4. Complementos alimenticios
Como resulta imposible obtener de la alimentación todo el calcio que necesita nuestro organismo, un complemento puede ser la clave para conseguir todos esos nutrientes que necesitan los huesos. Recuerda que la calidad de tu salud depende de la calidad del complemento alimenticio que elijas. Asegúrate siempre de que sabes de qué fuente procede el calcio que estás tomando.

¡Y disfruta del día sabiendo que estás cuidando tus huesos!

Texto: Fotografía: Oriflame