9 Mitos de belleza al descubierto

El mundo de la belleza y todo lo que le rodea está repleto de mitos y leyendas que no siempre son ciertas. A continuación te aclaramos algunos de los mitos más extendidos y te explicamos qué parte de verdad tienen, o no ;)

1. NO UTILICES ACEITES SI TIENES SI TIENES LA PIEL GRASA
No es del todo cierto. Las personas con piel grasa tienden a utilizar cosméticos algo más “ásperos” que eliminan el exceso de grasa sin llegar a resecar la piel y esto no siempre es buena idea. A veces, sólo se consigue descompensar los niveles de grasa de la piel y conseguir el efecto contrario, que se produzca más. Por eso, si en momentos determinados sientes que tu piel necesita los beneficios de un aceite, asegúrate de que se trate de uno específico para pieles grasas.

2. LAS MANCHAS DE LA EDAD SON INEVITABLES
Muchos son los factores que propician la aparición de manchas en la piel: genéticos, hormonales, exceso de sol y por supuesto, la edad. Lo mejor que se puede hacer es prevenir la hiperpigmentación de la piel utilizando cremas hidratantes con factor de protección solar a diario y tratarlas con tratamientos especializados.

3. LOS PRODUCTOS CAROS SON MEJORES QUE LOS BARATOS
¡Falso! Lo cierto es que si un producto está formulado con ingredientes eficaces, se trata de un buen producto y el precio es irrelevante. Algunos productos son muy caros de producir y esto hace que su precio final aumente, otros, como los que contienen el sello Fairtrade (Comercio Justo), pagan un sueldo justo a los trabajadores que han estado implicados en su fabricación, por lo que se incluyen trámites adicionales que también se reflejan en un incremento de su precio. ¿Significará entonces que es mejor producto? A priori no, pero ¿merece la pena gastarlo si la causa lo merece? Sin duda, sí.

4. CÓRTATE EL PELO PARA QUE CREZCA MÁS RÁPIDO
Un no rotundo ya que el cabello crece desde la raíz, no desde la punta. El cabello dañado tiende a mostrar las puntas abiertas y los daños se propagan hacia arriba, por lo que si te lo cortas conseguirás que recupere su aspecto saludable pero bajo ningún concepto crecerá a más velocidad.

5. SI TU PIEL SE IRRITA ES QUE EL PRODUCTO FUNCIONA
¡No! Si sientes quemazón en la pie les posible que tengas alergia a alguno de sus componentes, que su fórmula no sea la más adecuada para ti o que tu piel sea extremadamente sensible. Si esto ocurre, lávate la cara inmediatamente para retirar el producto de la piel.

6. HAY QUE USAR TRATAMIENTOS FACIALES ACORDES CON TU EDAD
¡Error! Es preferible elegir los tratamientos faciales en función de las necesidades y los problemas de tratar que presenta tu piel. Las mujeres de diferentes etnias experimentan la aparición de los signos de la edad en la piel a diferentes edades. Además, el tipo de piel es quien marca los productos que necesita. Nunca se utilizarán los mismos cosméticos para una piel de 20 años muy seca que para otra con tendencia grasa. A la hora de elegir tratamiento facial, focalízate siempre en el tipo de piel y sus necesidades, nunca en tu edad.

7. BEBER AGUA REDUCE LA SEQUEDAD DE LA PIEL
Es cierto que beber agua es el remedio ideal para lucir una piel saludable, pero no es verdad que bebiendo mucha cantidad de agua vayas a hidratarla más. La solución es hidratarla con fórmulas específicas más nutritivas para piel seca, tanto de día como de noche, y potenciar los tratamientos hidratantes añadiendo unas gotitas de aceite facial sobre la crema, en la palma de la mano, antes de extender la sobre la piel.

8. EL MAQUILLAJE SE PRUEBA EN LA MUÑECA 
A menos que seas muy blanca de piel, esta no es la mejor idea ya que la piel de las muñecas suele ser más clara que la del rostro. Si quieres encontrar el tono de maquillaje perfecto, intenta probarlo siempre en la línea de la mandíbula.

9. LOS POROS SE PUEDEN PRESIONAR
No debes presionarlos ni mucho menos explotarlos. Limítate a limpiar tu piel en profundidad. Las impurezas hacen que la apariencia de los poros sea mayor así que, no escatimes en limpieza y ayúdate de un dispositivo limpiador facial para conseguir una piel perfecta.




Texto: Fotografía: Shutterstock