7 formas de relajar los pies al bajar de los tacones

A todas nos encantan los tacones, pero tras varios días seguidos usándolos, nos pasan factura y los pies nos piden un descanso a gritos. Tanto si se trata de dolor plantar, ampollas o pinchazos, en esta guía te ayudamos a relajar los pies al llegar a casa.

1. RELAJA LOS PIES
Si sientes los pies doloridos no hay mejor remedio que sumergirlos en agua caliente durante unos minutos. Puedes sentir algo de escozor al principio (sobre todo en caso de tener ampollitas), pero en el fondo, es el mejor remedio para relajar los músculos plantares. Puedes añadir en el agua algunas gotitas de aceite de baño y potenciarás, además, su hidratación con un aroma delicioso.

2. TRATA LAS AMPOLLAS
Cualquier ampolla abierta requiere una atención inmediata. No olvides desinfectarla antes de aplicar cualquier tipo de producto específico. ¡Y evita la tentación de explotarla! En realidad la ampolla que se forma es la forma que tiene la piel de protegerse de los roces hasta que la herida se cierra y la piel se regenera.



3. TEN PACIENCIA
La paciencia es, probablemente, la parte más frustrante del proceso. Sabemos que tienes muchos sitios a los que ir corriendo, ¡y zapatos increíbles te están esperando!, pero ten por seguro que es mucho mejor esperar a que las ampollas o rozaduras se cierren por completo, o el problema se dilatará por mucho más tiempo del que esperas. Aplícate una mascarilla de pies antes de dormir y ponte los calcetines hidratantes. Sin duda acelerarás el proceso de regeneración de la piel. 

4. HAZTE LA PEDICURA
Después de días y días, los pies pueden mostrar rozaduras, durezas y zonas más ásperas que pueden llegar a convertirse en dolorosas. Utiliza con frecuencia una piedra pómez para exfoliar las callosidades y exfólialos y nútrelos con una crema de pies específica. Aprovecha para limar las uñas de los pies para evitar que puedan rozarte entre los dedos. No por el hecho de que se vean menos que las de las manos vamos a descuidarlas, ¿no crees?

5. ANDA DESCALZA Y CON ZAPATO PLANO
Sin duda es la mejor forma de mantener los pies perfectos y libres de molestias. Anda descalzo siempre que puedas y aprovecha a hidratar los pies con una crema hidratante refrescante que los revitalice. ¿Te espera una intensa tarde de compras? No lo dudes, opta por unas cómodas (pero preciosas) bailarinas. ¡Serán tus aliadas para aguantar todo el día como si flotaras por las nubes!.

6. MASAJEA LOS PIES La planta del pie posee varios músculos que funcionan como estabilizadores del pie y soportan el peso del cuerpo. ¿No crees que se merecen un masaje relajante? Mejorarás la circulación, aliviarás las molestias y los infundirás la energía perdida.

7. PIENSA CON LA CABEZA
A la hora de comprarte zapatos, ¡piensa con la cabeza! Elige los que te resulten más cómodos y los que mejor se adapten a la forma de tu pie, a tu pisada y a tu ritmo de vida. Considera la opción de utilizar plantillas de silicona si fuera necesario o elige calzado que tenga una suela más ergonómica. Además, siempre puedes optar por tacones gruesos que te ofrecen mayor estabilidad y distribuyen mejor el peso del cuerpo al andar.




Texto: Fotografía: Sanna Franklin